Las farmacias desempeñan un papel fundamental en la sociedad española, proporcionando medicamentos y asesoramiento farmacéutico a la población. Las oficinas de farmacia no sólo son lugares donde se adquieren fármacos y productos de parafarmacia, sino también espacios clave para promover la salud y el bienestar de los ciudadanos debido a la confianza generada entre los empleados de la farmacia y sus clientes.
En este artículo, explicaré el sistema de medicamentos en una oficina de farmacia en España, destacando su importancia, acceso y el tratamiento fiscal aplicado a los mismos.
Índice de contenidos
La importancia de las farmacias
Las farmacias son intermediarios fundamentales entre los profesionales sanitarios y los pacientes. Los farmacéuticos forman parte del Sistema Nacional de Salud y son profesionales sanitarios independientes que hacen prevalecer siempre el criterio sanitario.
Cabe destacar su función social puesto que además de dispensar medicamentos, ofrecen información y orientación a sus clientes, resolviendo dudas sobre posología, efectos secundarios y contraindicaciones. También realizan labores de seguimiento farmacoterapéutico, colaborando activamente en el cuidado de la salud de las personas.
Una de las actuaciones que se desarrollan en las oficinas de farmacia es la formulación magistral y que, al contrario de lo que perciben muchas personas, sobre todo fuera del ámbito farmacéutico, es una actividad creciente. Los campos en los que más se formula son la pediatría y la dermatología. La pediatría, porque hay muchos medicamentos comercializados para adultos, y no así para niños por tratarse de un mercado menor y más variable. La dermatología, porque la combinación de distintos principios activos o la elección de vehículos más selectivos facilitan la adherencia terapéutica por el paciente.
Para comprender el alcance de su importancia social cabe destacar dos aspectos más que son su capilaridad y su conectividad. Desde el punto de vista de la capilaridad cabe destacar que el 98% de los ciudadanos de nuestro país tiene una oficina de farmacia en su localidad y desde el punto de vista de la conectividad, las farmacias están conectadas en red. El sistema de farmacias en red sigue creciendo e integrando cada vez más servicios para optimizar los procesos y mejorar la atención sanitaria de todos los pacientes en la farmacia comunitaria.
Acceso a los medicamentos
El sistema sanitario español garantiza el acceso a los medicamentos necesarios para el tratamiento de las enfermedades. El catálogo de medicamentos financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS) se actualiza de forma regular y comprende aquellos fármacos considerados esenciales y coste-efectivos. Estos medicamentos se obtienen mediante receta médica y pueden ser adquiridos en las farmacias a un precio reducido para el paciente, ya que el SNS asume gran parte de su coste.
Por otro lado, existen medicamentos de venta libre, que no requieren prescripción médica y pueden ser adquiridos directamente por los usuarios en las farmacias.
Clases de medicamentos
Los medicamentos se clasifican en diferentes categorías según su forma de dispensación, indicaciones, prescripción médica y su disponibilidad para los pacientes. A continuación, explico algunas de las principales clasificaciones de medicamentos:
- Medicamentos de prescripción: Estos medicamentos requieren una receta médica para poder ser adquiridos en la farmacia. Su uso está indicado para el tratamiento de enfermedades y condiciones médicas específicas y deben ser prescritos por un médico u otro profesional de la salud autorizado. Ejemplos comunes de este tipo de medicamentos son los antibióticos, antidepresivos y medicamentos para controlar la presión arterial.
- Medicamentos de venta libre: También conocidos como medicamentos sin receta o de venta libre, estos fármacos pueden ser adquiridos directamente por los pacientes sin necesidad de una receta médica. Están disponibles en las farmacias y su uso está indicado para síntomas o afecciones leves y autolimitadas, como analgésicos para el alivio del dolor leve, antihistamínicos para la alergia o medicamentos para el alivio de la acidez estomacal.
- Medicamentos genéricos: Son equivalentes terapéuticos de los medicamentos de marca, pero generalmente tienen un precio más económico. Estos medicamentos contienen el mismo principio activo, dosis y forma farmacéutica que los medicamentos de marca, pero están disponibles una vez expirada la patente del medicamento original. Los medicamentos genéricos en España están regulados por la Ley 29/2006 de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios y en el Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente y deben cumplir con los mismos estándares de calidad y eficacia que los medicamentos de marca.
- Medicamentos biosimilares: Son productos biológicos que son similares a medicamentos ya existentes, conocidos como medicamentos de referencia. Se utilizan en el tratamiento de enfermedades complejas como el cáncer, la artritis reumatoide y otras afecciones autoinmunes. Los medicamentos biosimilares son aprobados y regulados por las autoridades sanitarias y deben demostrar que son biosimilarmente equivalentes al medicamento de referencia en términos de eficacia y seguridad.
- Medicamentos de uso hospitalario: Están destinados a ser utilizados en entornos hospitalarios y su dispensación está restringida a hospitales y centros de atención médica especializados. Estos medicamentos suelen ser utilizados para afecciones graves o crónicas, y su uso está controlado y supervisado por profesionales médicos.
Esta clasificación no es exhaustiva y existen otras, como medicamentos pediátricos, y medicamentos veterinarios, entre otros.
Tratamiento fiscal de los medicamentos
Los medicamentos dispensados en una oficina de farmacia en España están sujetos al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). La mayoría de los medicamentos, incluidos los financiados por el SNS, están gravados con un tipo reducido de IVA del 4%. Sin embargo, los medicamentos que no están financiados y se adquieren sin receta médica pueden tener un tipo impositivo del IVA del 21%.
Este tratamiento fiscal busca garantizar el acceso a los medicamentos esenciales a un coste reducido, mientras que aquellos medicamentos que no están financiados tienen un IVA más alto debido a su naturaleza de bien de consumo no básico.
El impacto de las existencias en la farmacia
Uno de los aspectos que debe vigilar y controlar el titular de una oficina de farmacia para llevar a cabo una correcta gestión de la misma es el control de sus existencias puesto que además de garantizar un adecuado servicio de suministro a sus clientes tiene relevancia en la tesorería y en la fiscalidad de la farmacia.
El stock se mide por el coeficiente de rotación anual (CR), que es el número de veces que se ha vendido el stock medio de la farmacia en un año. Ir realizando un control periódico permitirá evitar las existencias paradas y reducir las faltas.
Para comprobar si el stock que se tiene es el adecuado hay que controlar los días para los que se tiene, que variarán en función de la familia a la que pertenezcan. No es lo mismo un medicamento genérico, que un producto de parafarmacia o de ortopedia. Para calcular el stock adecuado hay que utilizar la siguiente fórmula:
Días de inventario = Existencias / Ventas diarias
La cantidad de inventario existente a final de año y su valoración, incide directamente en la cuenta de resultados de la farmacia, por lo que una gestión incorrecta puede ocasionar una tributación por beneficios superior a la real.
¿Cómo gestionar de forma eficiente el stock?
Hoy en día existen programas informáticos que permiten gestionar las existencias de la oficina de farmacia, el punto de venta y, en algunos casos, la ubicación del producto dentro de la farmacia.
Como comentaba anteriormente es importante vigilar no sólo el precio que se paga al proveedor por cada producto sino llevar a cabo una planificación adecuada de los pedidos.
El modelo más frecuentemente utilizado para la gestión del inventario es el ABC o también denominado Ley 80-20 o Regla de Pareto . Este método divide el stock en:
- Artículos A: son los más vendidos. Al menos uno por día.
- Artículos B: tienen una rotación y rentabilidad intermedia, vendiéndose una vez cada quince días.
- Artículos C: de rotación baja, los cuales se venden pocas veces al año
- Artículos D: se venden menos de uno al año, y no deberían de estar dentro del stock.
Si lo traducimos en porcentajes el resultado será el siguiente:
- Artículos A: el stock incluirá de forma aproximada artículos que representan 80% del valor total de stock, 20% del total de los artículos.
- Artículos B: los artículos representan el 15% del valor total de stock, 30% del total de los artículos.
- Artículos C: los artículos representan el 5% del valor total de stock, 50% del total de los artículos.
- Artículos D: en este último caso se pedirá según demanda.
Tratamiento del stock en la compraventa de farmacia
Cuando se transmite una oficina de farmacia uno de los aspectos a negociar por las partes es el precio a pagar por el stock de existencias, lo cual aparece reflejado en la escritura pública de compraventa. Destaco tres cuestiones acerca de ello:
1. Inventario: Para llevar a cabo un inventario adecuado a la realidad que determine el valor de las existencias, es imprescindible contar con la ayuda de expertos y se suele realizar el día anterior al otorgamiento de la escritura pública ante Notario. Esta tarea es habitualmente realizada por mayoristas de laboratorios o los propios proveedores del sistema de gestión implantado en la oficina de farmacia. Los honorarios suelen ser abonados por partes iguales entre vendedor y comprador y su coste suele ser entre el 2 y 2,5 % del valor del inventario a precio de coste.
2. Productos que no se incluyen en el inventario: El acuerdo finalmente alcanzado depende de la autonomía de la voluntad de las partes si bien lo frecuente es que en el stock no se incluyan:
- Los envases que tengan una fecha de caducidad que cumpla en 4 a 6 meses desde el día del inventario.
- Los productos que están descatalogados por todas las distribuidoras con reparto diario en la zona
- Los productos de fabricación propia elaborados en esta u otras farmacias, como pueden ser productos cosméticos o fórmulas magistrales.
- Los artículos que no hayan tenido rotación en el último año.
3. Valoración: El valor que se dé a las existencias es el precio que pagará por las mismas el comprador. Su valor se determina siempre a precio de coste y se obtiene restando al precio de venta al público (PVP) el margen real de la farmacia. El importe resultante depende de cada oficina de farmacia, pero suele aproximarse al 10-12% de la facturación.
Conclusiones
Las farmacias desempeñan un papel vital en la sociedad española, tanto en la dispensación de medicamentos como en la promoción de la salud y el bienestar de la población. El acceso a medicamentos esenciales está garantizado a través del sistema sanitario, gracias al cual los pacientes pueden obtener los fármacos necesarios a precios asequibles. Además, el tratamiento fiscal de los medicamentos busca garantizar un acceso equitativo y sostenible, diferenciando entre los medicamentos financiados y los de venta libre.
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